Acero inoxidable, metales pesados y mucho más: TOMRA amplía la gama de aplicaciones de su tecnología Dynamic LIBS
Desde su lanzamiento en 2023, AUTOSORT® PULSE de TOMRA se ha consolidado como el referente en la separación de aleaciones de aluminio a escala industrial. Mediante el uso de la tecnología Dynamic LIBS (espectroscopia de plasma inducido por láser), el sistema identifica los materiales según su composición elemental y permite realizar tareas de clasificación precisas, como la separación del aluminio en diferentes aleaciones, incluidas las series 5xxx y 6xxx.
A partir de este rendimiento contrastado en el aluminio, TOMRA ha ampliado el abanico de aplicaciones del sistema para incluir otros flujos de materiales en los que una clasificación de precisión puede generar un nuevo valor.
Un sistema, múltiples aplicaciones
Para los recicladores, la ampliación de la gama de aplicaciones de AUTOSORT® PULSE proporciona nuevas oportunidades. En lugar de limitarse a una sola aplicación, los operadores ahora pueden utilizar una misma máquina para múltiples tareas de clasificación, sin necesidad de invertir en hardware adicional.
El factor clave de este éxito es la tecnología Dynamic LIBS de TOMRA. El diseño dinámico de su láser permite que AUTOSORT® PULSE analice la composición elemental de cada objeto y se adapte a los diferentes estados de la chatarra. Al incidir repetidamente sobre el mismo punto del material, el láser perfora de manera eficaz las capas de revestimiento, pintura, oxidación o polvo para identificar la composición subyacente. Esto le otorga una clara ventaja frente a las soluciones de XRF o LIBS convencionales, algo que resulta especialmente relevante en el caso de los metales pesados y los flujos procedentes de escorias de incineradora (IBA, por sus siglas en inglés), donde el estado de la superficie suele complicar la separación.
Metales pesados: mayor valor gracias a una clasificación de precisión
En los flujos de metales pesados mezclados, el sistema ya puede identificar y separar el cobre, el latón, el zinc, el acero inoxidable y otras fracciones de gran valor. Asimismo, es capaz de distinguir características específicas de los materiales, como las láminas de zinc frente al Zamak, o el material revestido frente al no revestido.
Una de las empresas que ya está poniendo en práctica estas capacidades es Kaplan Pirinç Çubuk A.Ş., en Turquía. La planta de fundición de latón invirtió en el sistema AUTOSORT® PULSE específicamente para clasificar el latón en diferentes calidades destinadas a sus clientes europeos y extracomunitarios.
«La mayor parte del latón que recibimos está revestido y necesitamos identificar composiciones elementales específicas», afirma Safa Tayyip Topçuoğlu, propietario de Kaplan Pirinç Çubuk A.Ş. «Tras ver los excelentes resultados que obtuvimos en las pruebas con AUTOSORT® PULSE era exactamente lo que necesitábamos. Gracias a su tecnología Dynamic LIBS, podemos analizar el material a mayor profundidad y centrar la clasificación con precisión en los elementos que buscamos. Esto nos ayuda a extraer más valor de nuestra chatarra y a reducir la cantidad de costoso material de aleación que, de otro modo, tendríamos que añadir. El resultado es un latón de gran valor a un coste menor, lo que nos aporta una verdadera ventaja competitiva».
Acero inoxidable, escorias de incineradora y magnesio
En las aplicaciones de acero inoxidable, AUTOSORT® PULSE puede separar diferentes calidades —incluidas la 316, 304 y 201— a partir de flujos mixtos de acero inoxidable . Esto permite a los recicladores generar fracciones de salida más específicas y de mayor valor a partir del material que ya procesan.
El sistema también se puede aplicar a las escorias de incineradora (IBA), el residuo mineral que queda tras la incineración de residuos urbanos. Tras un procesamiento inicial, las IBA pueden generar flujos de metales complejos, como mezclas de aluminio y mezclas de metales pesados. AUTOSORT® PULSE permite una separación más profunda de estas fracciones, lo que incluye clasificar aleaciones de aluminio de la serie 6xxx con alto y bajo contenido en silicio, así como separar el cobre y el latón de los flujos de metales pesados mezclados. Esto transforma un material que antes se consideraba difícil de valorizar en fracciones metálicas de gran valor, y contribuye a obtener un producto de salida de mayor calidad a partir de una materia prima compleja.
Otra nueva aplicación es la separación del magnesio a partir de fracciones superligeras obtenidas por flotación. Al distinguir de forma fiable el magnesio de otros metales ligeros, AUTOSORT® PULSE ayuda a los recicladores a lograr fracciones de salida más limpias y a mejorar la calidad del material.
Convertir la flexibilidad en resiliencia
La disponibilidad de los materiales puede cambiar rápidamente y los mercados del metal suelen ser difíciles de predecir. Los precios y los márgenes pueden sufrir variaciones significativas, por lo que los recicladores necesitan la flexibilidad necesaria para centrarse en los flujos de materiales con mayor demanda y valor. Con AUTOSORT® PULSE, los operadores pueden alternar entre diferentes flujos y adaptar la clasificación siempre que lo necesiten, optimizando cada hora de funcionamiento y capturando el valor allí donde más importa.
Para respaldar esta versatilidad, TOMRA capacita a los equipos de sus clientes para que ellos mismos puedan adaptar y ajustar los programas de clasificación. De este modo, los operadores pueden reaccionar con rapidez ante cambios en los flujos de materiales, probar nuevas materias primas antes de comprometerse con compras de gran volumen y mantener la estabilidad de la producción incluso cuando cambian las condiciones del mercado.
«AUTOSORT® PULSE ha demostrado su eficacia en la separación de aleaciones de aluminio, y hemos seguido desarrollando el potencial de esta tecnología», afirmó Tom Jansen, vicepresidente y director de segmentos de TOMRA Recycling. «Hoy en día, nuestros clientes pueden utilizar un único sistema para flujos de materiales muy diversos, desde el acero inoxidable hasta las escorias de incineradora (IBA), los metales pesados y mucho más. Lo que cambia es la aplicación, no la tecnología. Esa flexibilidad convierte una única inversión en un verdadero valor operativo y económico».