Grupo de personas utilizando y fotografiando una máquina de REUSEABLE en Aarhus

Por qué los líderes de la reutilización en Europa viajan a Aarhus


¿Cómo es realmente una ciudad que ha resuelto el reto de la reutilización? Recientemente, 80 de los principales expertos en sostenibilidad de Europa viajaron a Dinamarca para comprobarlo, y lo que descubrieron promete acelerar los planes en todo el continente.

Los envases reutilizables a escala urbana se han descartado durante mucho tiempo por considerarse idealistas: demasiado complejos, demasiado dependientes del cambio de comportamiento y difíciles de hacer comercialmente viables. El sistema REUSEABLE Aarhus, en funcionamiento desde enero de 2024, supone una refutación directa a muchas de esas objeciones. 

A principios de marzo de este año, alrededor de 80 delegados de toda Europa se reunieron en Aarhus en el marco de la visita técnica de Zero Waste Europe a Dinamarca, un país que está dando pasos concretos hacia un mandato nacional de reutilización. Los delegados representaban a más de una docena de ciudades y municipios, incluidos Ámsterdam, Barcelona, Bruselas y París, junto con ONG, proyectos financiados por la UE, proveedores de soluciones y expertos en políticas de reutilización.

Delegación de personas llegando al recinto
Los delegados de la visita técnica llegando al centro de higienización de TOMRA Reuse en Aarhus.
Hombre sosteniendo un cuenco de comida de REUSEABLE

Al principio, los visitantes veían esta experiencia fluida casi como ciencia ficción. Ahora vemos que los visitantes están bien informados: saben lo que se necesita, cuáles son los puntos críticos y formulan preguntas muy concretas. Las ciudades están preparadas para tomar las decisiones que hagan avanzar este modelo.

De la ciencia ficción a la política urbana: cómo funciona el sistema de Aarhus

El sistema de Aarhus es una infraestructura integral de envases reutilizables para comida y bebida para llevar, estructurada en torno a tres componentes que funcionan en estrecha coordinación:

  1. Máquinas públicas de recogida de envases (RVM)
    Alrededor de 25 puntos de recogida automatizados están situados en ubicaciones públicas de gran afluencia en el centro de Aarhus. Los usuarios acercan su tarjeta de pago o dispositivo inteligente, introducen los vasos usados en la máquina y reciben el importe del depósito del vaso directamente en su cuenta. Sin necesidad de aplicaciones ni registro previo.
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  2. Centro neurálgico de higienización
    Todos los vasos recogidos se transportan a la planta de limpieza industrial de TOMRA, a las afueras del centro de Aarhus, para su lavado, control de calidad y redistribución. La rotación de cada vaso se monitoriza por completo, lo que garantiza la transparencia del rendimiento y la integridad del sistema.
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  3. Alianza municipal
    El Ayuntamiento de Aarhus es copropietario clave del sistema: aporta el mandato político, el acceso a la infraestructura pública y la responsabilidad compartida que hacen posible su adopción en toda la ciudad. 
Dos mujeres corriendo junto a una máquina de recogida de REUSEABLE en el centro de Aarhus.
Céline Heldring, asesora principal de políticas, Ámsterdam

Conocer de primera mano el sistema de Aarhus es muy diferente a limitarse a leer sobre él. En Ámsterdam nos estamos preparando para un proyecto piloto de envases reutilizables. Todo apunta a que podemos prohibir los envases desechables por completo, pero tomar una decisión así requiere voluntad política y contar con una alternativa creíble.

Qué hace que el modelo de Aarhus sea replicable — y qué deben saber las ciudades

REUSEABLE Aarhus se diseñó desde el principio no solo para operar en Aarhus, sino como un modelo de referencia. Nathan Dufour, responsable de sistemas de reutilización en Zero Waste Europe, explicó con claridad por qué se eligió Dinamarca para la visita técnica:

Nathan Dufour, Zero Waste Europe

Aarhus y Copenhague representan dos de los ecosistemas urbanos más consolidados para envases reutilizables de comida y bebida para llevar. Dinamarca es pionera en Europa al dar pasos decididos para establecer la reutilización obligatoria a escala nacional.

Para las ciudades que valoran implantar un sistema similar, la experiencia de Aarhus pone de relieve cuatro condiciones extrapolables:

Lo que un sistema de reutilización urbano exige de un municipio

  • Compromiso político para exigir o incentivar firmemente la participación
  • Acceso a la infraestructura pública para la ubicación de los puntos de recogida
  • Un modelo de cofinanciación o costes compartidos para la implantación y operación del sistema
  • Voluntad de involucrar a las empresas como socias y no solo como sujetos normativos

Lo que aporta TOMRA Reuse

  • Sistema integral completo: equipos de recogida, logística e higienización
  • Trazabilidad total y transparencia sobre el rendimiento de los vasos a lo largo de todo su ciclo de vida
  • Gestión operativa y soporte sobre el terreno
  • Infraestructura escalable diseñada para su despliegue en toda la ciudad
Simon Smedegaard Rossau, responsable del proyecto REUSEABLE, Aarhus Kommune
Simon S. Rossau, responsable del proyecto REUSEABLE para Aarhus Kommune, explicando el sistema en el centro de higienización de TOMRA Reuse.

El sistema urbano de TOMRA Reuse se está implantando actualmente en el centro histórico de Lisboa (Portugal) con el nombre de CopoMais. El Ayuntamiento de Lisboa desempeña un papel clave como socio, junto con la asociación nacional de hostelería AHRESP. Lisboa también ha activado instrumentos regulatorios para impulsar la transición hacia los envases reutilizables: en 2024, la ciudad anunció la prohibición de servir bebidas en vasos de un solo uso.

El modelo de negocio: convertir la reutilización en la opción predeterminada, no en la excepción

Una de las conclusiones más claras tras dos años de funcionamiento en Aarhus es que la reutilización triunfa cuando se convierte en la opción más sencilla, tanto para los negocios como para los consumidores.

Kenny Rytter, gerente de Café Europa 1989, uno de los socios clave de hostelería en Aarhus, lo explica con sencillez: «Los clientes ya tienen que tomar muchas decisiones en una cafetería. No queremos complicarlo más. Por eso decidimos convertir la reutilización en la opción por defecto, y los clientes lo aceptan y lo valoran positivamente. De hecho, nos estamos planteando aplicar un recargo a la opción de un solo uso».

Rytter también señaló qué fue lo que impulsó su participación, y no fue únicamente una cuestión económica: «El verdadero factor decisivo para nosotros fue saber que nos sumábamos a un sistema respaldado explícitamente por el ayuntamiento. Cuando la administración municipal forma parte del proyecto y se nos pide colaborar en una iniciativa para toda la ciudad, el escenario cambia por completo».

Esta distinción —entre un servicio puramente privado y una infraestructura respaldada municipalmente— se repitió una y otra vez a lo largo de la visita técnica. Especialmente para los pequeños empresarios, la copropiedad municipal es una garantía de continuidad y riesgo compartido.

Kenny Rytter, Cafe Europa 1989
Kenny Rytter, Café Europa 1989

Abordar las barreras reales: en qué siguen trabajando las ciudades

La visita técnica no fue solo una muestra del sistema, sino también una sesión de trabajo práctico. Con expertos en reutilización llegados de toda Europa a Aarhus, los organizadores facilitaron un taller estructurado para recopilar puntos críticos y aprendizajes, coorganizado con Norion, entidad que coordina la secretaría del mandato nacional de reutilización en Dinamarca.

Tres barreras surgieron de forma recurrente:

Barrera 1: Incorporar a los pequeños comercios

Especialmente en lo relativo a la marca, los cambios operativos y la percepción de complejidad. Vía de solución: el mandato municipal reduce la carga de adhesión voluntaria y crea un marco de competencia equitativo.

Barrera 2: El modelo de negocio y el papel financiero de las ciudades

Sin incentivos económicos (normativas, tasas o coinversión), la reutilización se percibe como una «opción deseable, pero no imprescindible». Las ciudades necesitan tener claro qué deben financiar y qué retornos pueden esperar.

Barrera 3: Voluntad política

Las soluciones técnicas ya existen. La brecha restante reside en la toma de decisiones. Ver un sistema operativo y en marcha, en lugar de un piloto o una propuesta teórica, transforma sustancialmente el debate.

Fredric Ceulemans, concejal, Ayuntamiento de Bruselas

Resulta inspirador comprobar que un sistema de reutilización a escala urbana puede funcionar de verdad. Todo empieza con una voluntad compartida de cambio, respaldada por normas claras, una logística sólida y un diseño inteligente e intuitivo. Dos sistemas están transformando sus ciudades y consolidándose como modelos extrapolables en toda Europa.

Participantes de la visita técnica de ZWE a Aarhus, Dinamarca
Participantes de la visita técnica a Aarhus

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona el sistema de depósito, devolución y retorno de REUSEABLE Aarhus?

Los usuarios recogen un vaso reutilizable en cualquier cafetería o establecimiento adherido, abonando un depósito de 5 DKK. Al terminar, acuden a cualquiera de los más de 25 puntos de recogida automatizados distribuidos por el centro de Aarhus, acercan su tarjeta de pago o dispositivo móvil, introducen el vaso en la máquina y reciben el reembolso del depósito directamente en su cuenta. Sin necesidad de aplicaciones ni registro.

Las cafeterías y establecimientos que desean sumarse al sistema solo tienen que registrarse como socios y solicitar los vasos por internet, estableciendo un pedido periódico según su consumo semanal o realizando pedidos puntuales. Al recibir la entrega, abonan una tarifa por uso del vaso (comparable al coste de un vaso desechable) y el depósito correspondiente. Posteriormente, los comercios cobran a los clientes el depósito de 5 DKK por cada vaso servido. No requiere integración con los sistemas informáticos del establecimiento.

¿Cuál es el ratio de devolución del sistema de reutilización de Aarhus?

Tras dos años de funcionamiento (desde enero de 2024), REUSEABLE Aarhus ha alcanzado un ratio de devolución medio del 88 % y ha recogido más de 1,8 millones de vasos. Los índices de retorno se han mantenido constantemente altos y continúan aumentando de forma gradual.

¿Qué es un sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) para envases reutilizables?

Un SDDR para envases reutilizables es un sistema en el que los consumidores pagan un pequeño depósito al recibir un vaso o envase reutilizable, el cual se reembolsa cuando lo devuelven a través de una máquina de recogida de envases o punto de retorno. A diferencia de los modelos de SDDR para un solo uso, los envases vuelven a entrar en circulación tras su higienización, eliminándolos por completo del flujo de residuos.

¿Cómo puede mi ciudad explorar la implantación de un sistema de envases reutilizables?

TOMRA Reuse colabora con los municipios para desarrollar infraestructuras de envases reutilizables para comida y bebida para llevar a escala urbana. El modelo de Aarhus se ha diseñado para ser plenamente replicable. Póngase en contacto con TOMRA Reuse para estudiar las características que podría tener un sistema en su ciudad.

¿Es necesario un mandato nacional de reutilización para poner en marcha un sistema urbano?

No. Aarhus puso en marcha su sistema antes de cualquier normativa nacional en Dinamarca. No obstante, el compromiso político municipal y la coinversión son condiciones fundamentales. Un mandato nacional, como el que Dinamarca está elaborando actualmente, agiliza y estandariza la implantación. Otras ciudades, como Lisboa, ya han aprobado la prohibición de vasos de un solo uso en su centro histórico y se apoyan en requisitos nacionales de reutilización para fomentar la transición hacia modelos circulares.

¿Qué es la responsabilidad ampliada del productor (RAP) y cómo se relaciona con la reutilización?

La legislación sobre RAP asigna a los productores la responsabilidad sobre la gestión de sus envases al final de su ciclo de vida. Los sistemas de envases reutilizables pueden integrarse con los marcos de RAP, reduciendo las obligaciones derivadas de los envases de un solo uso y proporcionando a los productores una alternativa circular y conforme con la normativa.