Hombre mirando una máquina de devolución CopoMais en Lisboa

¿Qué se necesita para crear un sistema urbano eficaz de envases reutilizables para comida para llevar?


Una guía exhaustiva para diseñar, implementar y escalar sistemas urbanos de reutilización, basada en la experiencia real y las mejores prácticas europeas.

Cada año se consumen y desechan miles de millones de vasos, envases de comida y tapas de un solo uso en las ciudades europeas. Solo en Dinamarca, se tiran anualmente entre 200 y 300 millones de vasos desechables. En Lisboa, se calcula que circulan unos 25.000 vasos de plástico de un solo uso en una sola noche concurrida de fin de semana. En Aarhus, la segunda ciudad más grande de Dinamarca, las autoridades descubrieron que casi la mitad de todos los residuos en los contenedores públicos municipales procedían de envases de comida y bebidas para llevar.

No se trata únicamente de estadísticas de gestión de residuos. Representan un fallo sistémico en la forma en que diseñamos el consumo de alimentos y bebidas fuera del hogar. Los envases de comida para llevar de un solo uso siguen un modelo lineal de «usar y tirar» que consume recursos, genera emisiones de gases de efecto invernadero, fomenta los residuos en las calles y sobrecarga los sistemas municipales de recogida de residuos.

Pero existe una alternativa, y ya está funcionando en la práctica.

En toda Europa, una nueva generación de sistemas urbanos de envases reutilizables está demostrando que es posible combinar la comodidad del consumo para llevar con prácticas verdaderamente circulares. Estos sistemas sustituyen los vasos y envases desechables por alternativas duraderas y reutilizables que se recogen, se higienizan profesionalmente y se redistribuyen en un circuito continuo.

Este artículo analiza qué se necesita para crear y operar con éxito un sistema urbano de envases reutilizables para comida para llevar: las características clave que definen estos sistemas, los diferentes modelos operativos en uso en Europa, las consideraciones financieras y un análisis detallado de una de las implementaciones más avanzadas del mundo: el sistema REUSEABLE en Aarhus (Dinamarca), operado por TOMRA Reuse.

Hombre sirviendo una bebida en un vaso REUSEABLE en Aarhus

Por qué es importante: los beneficios de los sistemas urbanos de reutilización

La transición de envases de un solo uso a envases reutilizables para comida para llevar a escala urbana aporta ventajas que van mucho más allá de la mera reducción de residuos. Cuando se diseña e implementa adecuadamente, un sistema urbano de reutilización genera un valor tangible en los ámbitos medioambiental, económico y social.

Beneficios medioambientales

  • Importante reducción de residuos: un sistema urbano de reutilización elimina directamente toneladas de residuos de envases de un solo uso al año. Solo durante el festival cultural Aarhus Festuge, se dispensaron más de 150.000 vasos REUSEABLE en apenas 10 días, una cantidad que habría llenado más de 1.200 contenedores de basura si se hubieran utilizado vasos desechables.
  • Menores emisiones de gases de efecto invernadero: la sustitución de vasos de un solo uso por opciones reutilizables tiene el potencial de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 70 %. Un estudio realizado por la consultora ambiental Eunomia en 2023 confirmó que los vasos reutilizables consiguen una menor huella de carbono en comparación con los vasos de papel de un solo uso cuando el sistema alcanza un ratio de devolución de al menos el 83 % y un mínimo de seis rotaciones por vaso.
  • Conservación de recursos naturales: los envases reutilizables prolongan la vida útil de los materiales, reduciendo drásticamente la demanda de materias primas vírgenes, la producción intensiva en energía y el consumo de agua necesario para fabricar alternativas desechables. La línea de lavado del centro de higienización TOMRA Reuse en Aarhus consume únicamente 0,5 decilitros de agua por vaso, en comparación con los cerca de 2,5 decilitros requeridos para producir un solo vaso de papel de un solo uso.
  • Reducción de residuos urbanos en las calles: con puntos de recogida automatizados disponibles 24/7 y un incentivo económico de reembolso, los sistemas de reutilización reducen de forma drástica los envases abandonados en calles, parques y canales.
Mujer vaciando una máquina de recogida de envases REUSEABLE en Aarhus

Beneficios económicos

  • Menores costes de gestión de residuos: cuando los envases se mantienen en circulación en lugar de desecharse, los municipios reducen significativamente el gasto en recogida, clasificación y eliminación de residuos. La recogida selectiva se vuelve más eficiente y los materiales reciclables no acaban en el flujo de residuos mezclados.
  • Creación de empleo local: el funcionamiento de un sistema de reutilización —incluidas la logística de recogida, la higienización, el control de calidad y la redistribución— genera empleo verde y local.
  • Ahorro de costes a largo plazo: en Europa existe una tendencia creciente hacia la internalización de los costes sociales reales asociados al consumo de envases de un solo uso mediante cánones medioambientales, impuestos a los envases o normativas de responsabilidad ampliada del productor (RAP). Esto permite que los envases reutilizables para comida para llevar ofrezcan ahorros globales considerables en comparación con el modelo desechable.

Beneficios sociales y normativos

  • Cumplimiento normativo: el Reglamento europeo sobre envases y residuos de envases (PPWR), en vigor desde febrero de 2025 y aplicable a partir de agosto de 2026, estipula que los restaurantes y cafeterías deben ofrecer a los consumidores la opción de utilizar sus propios recipientes para 2027 y proporcionar envases reutilizables para comida para llevar para 2028. Para 2030, la legislación prevé que el 10 % de los envases de comida para llevar lista para consumir sean reutilizables. Las ciudades que desarrollen infraestructuras de reutilización ahora estarán preparadas para cumplir con estas metas.
  • Participación ciudadana y cultura de sostenibilidad: un sistema de reutilización visible y accesible crea un vínculo tangible entre las acciones individuales y los resultados ambientales colectivos, promoviendo una cultura de responsabilidad compartida.
  • Ciudades más limpias y atractivas: los municipios dependen de espacios públicos limpios, cuidados y seguros. Los envases desechables se convierten en basura inmediatamente después de su uso. Los sistemas reutilizables eliminan la principal fuente de suciedad en el entorno urbano. Además, los vasos con valor del depósito ofrecen un incentivo económico para que otros ciudadanos recojan y devuelvan cualquier vaso desechado indebidamente.
Dos mujeres caminando en Aarhus con vasos de café REUSEABLE

Características clave de los sistemas urbanos de envases reutilizables

No todos los sistemas de reutilización son iguales. Un sistema urbano verdaderamente eficaz requiere la combinación de una infraestructura bien diseñada, incentivos financieros fiables, una gobernanza sólida y un compromiso firme para hacer el proceso lo más cómodo posible tanto para los consumidores como para los comercios. A partir de marcos normativos y de la experiencia práctica en campo, en esta sección se detallan las características fundamentales que definen el éxito.

Criterios esenciales del sistema: el plan RSVP de Zero Waste Europe

Zero Waste Europe (ZWE), a través de su proyecto ReuSe Vanguard Project (RSVP), ha desarrollado un plan maestro (Blueprint) para armonizar la implementación de sistemas de envases reutilizables de comida y bebidas para llevar en toda Europa. El marco RSVP identifica cinco criterios esenciales que cualquier sistema urbano de reutilización debe cumplir:

Cinco criterios para programas exitosos de reutilización urbana definidos por el proyecto RSVP
  • Eficacia: deben ser efectivos para alcanzar altos ratios de devolución y una sólida eficiencia operativa, asegurando que se cumplan los objetivos medioambientales.
  • Facilidad de uso: deben resultar cómodos y sencillos para el usuario. Esto implica una densidad adecuada de puntos de recogida, señalización clara, procesos de devolución intuitivos y amplia disponibilidad de envases reutilizables en los puntos de venta. Si devolver un vaso reutilizable exige más esfuerzo que tirar uno desechable, la adopción se resentirá.
  • Interoperabilidad: deben permitir que los consumidores utilicen el mismo sistema en múltiples establecimientos y zonas de la ciudad. Un sistema «abierto» —donde los vasos y recipientes de diferentes comercios participantes puedan devolverse en una misma infraestructura compartida— es básico para alcanzar escala y comodidad.
  • Inclusividad: deben ofrecer accesibilidad a todos los comercios y actores locales, desde pequeñas cafeterías de barrio hasta grandes recintos y estadios.
  • Seguridad e higiene: los envases deben recogerse y transportarse de forma eficiente a un centro de higienización profesional, lavarse según estrictas normas de seguridad alimentaria, someterse a control de calidad y redistribuirse con rapidez.

A principios de marzo de 2026, ZWE organizó una visita de campo a Dinamarca a través del proyecto RSVP, reuniendo a unos 80 delegados de ayuntamientos, municipios, ONG y especialistas en políticas de sostenibilidad de más de doce países europeos. La etapa de Aarhus fue organizada por TOMRA Reuse junto con el Ayuntamiento de Aarhus, donde los delegados recorrieron el centro de higienización, probaron las máquinas de recogida de envases y participaron en talleres sobre cómo escalar la reutilización.

Los siete pilares de TOMRA para escalar los envases reutilizables

Como complemento al marco de ZWE, TOMRA Reuse ha identificado siete elementos fundamentales para crear y escalar un sistema de envases reutilizables a nivel urbano, basados en su experiencia directa en Aarhus y Lisboa:

1. Un sistema gestionado abierto (OMS, Open Managed System): el sistema debe ser capaz de procesar envases de diferentes proveedores, identificando cada unidad de forma única mediante códigos QR serializados o chips RFID. Esto permite una trazabilidad integral, liquidación de depósitos y generación de informes de rendimiento en toda la cadena.

2. Infraestructura de recogida automatizada: las máquinas de recogida de envases automatizadas instaladas en lugares de gran afluencia ofrecen servicio 24/7 a los consumidores y permiten una recogida eficiente a gran escala. En Aarhus, TOMRA opera más de 25 puntos fijos de recogida automatizada, además de instalaciones temporales para eventos de la ciudad. Cualquier comercio puede unirse a la iniciativa, y más de 58 establecimientos de la ciudad ya participan activamente.

3. Gestión digital de depósitos: un sistema de depósito totalmente digital —donde los consumidores simplemente aproximan su tarjeta bancaria contactless o dispositivo móvil para recibir el reembolso instantáneo— elimina las complicaciones del efectivo y funciona sin necesidad de registro ni aplicaciones para vecinos y visitantes por igual. La infraestructura de pagos se realiza en colaboración con Visa, Mastercard y Shift4.

4. Higienización industrial centralizada: instalaciones profesionales garantizan que los envases se laven de acuerdo con los más altos estándares de higiene alimentaria, se inspeccionen y vuelvan a circular con rapidez. Esto libera a los comercios individuales de la carga de tener que lavar y verificar los envases por sí mismos, marcando una clara diferencia respecto a modelos de lavado en tienda.

5. Logística integrada: una operación logística eficiente conecta la recogida, la higienización y la redistribución. Incluye optimización de rutas, previsión de la demanda y estrecha coordinación entre el personal de campo y la planta de lavado.

6. Plataforma digital y transparencia de datos: una plataforma central registra cada envase a lo largo de su ciclo de vida: almacenamiento, entrega, venta, devolución, lavado, control de calidad, activación de depósito, rotaciones y reciclaje en caso de deterioro. Estos datos facilitan la optimización operativa, el cumplimiento normativo y una verificación rigurosa.

7. Alianza municipal y marco regulatorio: el respaldo municipal es una necesidad operativa y comercial. La implicación de la ciudad aporta legitimidad, facilita permisos para ubicar máquinas en la vía pública, hace cumplir la normativa y genera confianza en el sector de la hostelería.

Gráfico que muestra los 7 pilares esenciales de TOMRA para escalar envases reutilizables
Kenny Rytter, gerente de Café Europa 1989 en Aarhus

«El verdadero factor decisivo para nosotros fue saber que nos integrábamos en un sistema respaldado explícitamente por el ayuntamiento. Eso nos dio la seguridad de que se trataba de una iniciativa sólida a largo plazo, no de un experimento pasajero. Nuestros clientes aprecian la facilidad del sistema, y para nuestro personal ha sido una transición fluida porque no tenemos que ocuparnos de lavar ni almacenar miles de vasos en el local.»

Visión general de los diferentes modelos en uso

En toda Europa han surgido diversos modelos operativos para envases reutilizables de comida para llevar. Aunque comparten el objetivo de reducir los residuos de un solo uso, difieren significativamente en cómo incentivan la devolución, cómo gestionan la logística y qué nivel de comodidad ofrecen a consumidores y comercios.

Modelo 1: sistema de depósito con puntos de recogida automatizados

Ejemplo: REUSEABLE (Aarhus, Dinamarca), CopoMais (Lisboa, Portugal), ClubCup (Copenhague, Dinamarca)

En este modelo, los consumidores abonan un depósito al comprar comida o bebida en envase reutilizable. Pueden devolver los envases vacíos 24/7 en cualquier máquina de recogida de envases automatizada distribuida por la ciudad. El reembolso del depósito se realiza de forma inmediata al aproximar su tarjeta de pago al terminal, sin requerir descarga de apps ni registro previo.

Características clave de los sistemas de depósito con estaciones de recogida automatizadas

  • Sistema gestionado abierto: diseñado para procesar envases de múltiples marcas y proveedores mediante códigos QR o chips RFID serializados.
  • Devolución 24/7 sin barreras: las máquinas automáticas en el espacio público garantizan acceso continuo sin depender del horario de las tiendas.
  • Reembolso digital instantáneo: pago digital directo a la tarjeta bancaria, eliminando la gestión de efectivo en barra.
  • Higienización industrial centralizada: el lavado y control de calidad se efectúan en plantas profesionales externas.
  • Máxima comodidad para el comercio: los locales no necesitan espacio para lavar ni almacenar grandes stocks de envases usados.
Gráfico que muestra cinco componentes clave de un sistema de reutilización basado en depósito

Modelo 2: sistema de depósito con puntos de devolución manual

Ejemplo: RECUP/Rebowl (Alemania)

En este modelo, los clientes también abonan un depósito en el punto de venta, pero la devolución de los envases se efectúa de manera manual en los comercios participantes. El personal del local recibe el envase, comprueba su estado y reembolsa el depósito en efectivo o descontándolo de la compra.

Características clave de los sistemas de depósito con devolución manual

  • Devolución manual en comercios: los envases se devuelven en persona en los mostradores de los locales adheridos.
  • Reembolso en efectivo o descuento: el personal gestiona la devolución monetaria en caja.
  • Lavado en el propio local o combinado: muchos comercios asumen el lavado de los envases devueltos, aunque también existen servicios de recogida centralizada.
  • Menor inversión en maquinaria inicial: no requiere instalación de terminales automáticos en vía pública, pero genera carga de trabajo al personal del local.
Gráfico que muestra las características clave de un sistema basado en depósito con devolución manual de envases reutilizables

Modelo 3: sistema de penalización por no devolución

Ejemplo: Vytal (Alemania)

En lugar de cobrar un depósito en el momento de la compra, este modelo permite a los clientes retirar envases reutilizables de forma gratuita registrándose previamente en una aplicación móvil. El usuario dispone de un plazo determinado (por ejemplo, 14 días) para devolver el envase en un comercio asociado; si no lo devuelve a tiempo, se le cobra una penalización en su tarjeta registrada.

La elección de cada modelo depende del contexto específico de la ciudad, sus ambiciones de escala, el marco regulatorio y la inversión disponible. En ciudades que buscan implantar la reutilización en toda la trama urbana y maximizar la comodidad tanto de los ciudadanos como del comercio minorista, los sistemas de depósito con estaciones de recogida automatizadas (Modelo 1) ofrecen el mayor potencial de escalabilidad y los ratios de devolución más consistentes.

Sven Hennebach, Senior Manager de TOMRA Reuse, junto a una máquina de recogida de envases en la estación central de Friburgo

«Las soluciones de reutilización funcionan mejor cuando devolver es tan sencillo como consumir. El proyecto de Friburgo demuestra cómo los puntos automatizados de recogida aportan un valor diferencial a los sistemas de reutilización existentes, cerrando la brecha entre el uso sobre la marcha y la devolución sin fricciones.»

El marco normativo como motor y facilitador clave para sistemas urbanos

Aunque el diseño operativo define la eficacia diaria de un sistema de reutilización, las políticas públicas marcan la velocidad, la escala y el éxito a largo plazo. En toda Europa, la legislación está pasando de simples recomendaciones voluntarias a mandatos vinculantes que redefinen el mercado del envase para llevar.

Existen tres mecanismos principales mediante los cuales las políticas públicas impulsan y sostienen los sistemas urbanos de reutilización:

1. Asegurar beneficios medioambientales mediante requisitos mínimos

Para generar un beneficio ecológico indiscutible frente al plástico de un solo uso, los envases reutilizables deben alcanzar un número suficiente de rotaciones. Diversos estudios indican que un mínimo de 10 rotaciones por envase es el umbral para que el impacto ambiental sea netamente inferior al de un vaso desechable. Las políticas públicas pueden establecer estándares que exijan a los sistemas una durabilidad mínima y un ratio de devolución que garantice dichos objetivos.

2. Estimular la adopción e igualar las condiciones de mercado

El envase desechable ha externalizado sus costes ambientales durante décadas. Las tasas sobre envases desechables —como el impuesto municipal pionero de Tubinga (0,50 € por vaso desechable) o las tasas de Friburgo— y las tasas moduladas de responsabilidad ampliada del productor (RAP) corrigen esta asimetría, haciendo que la opción reutilizable resulte económicamente ventajosa para los comercios y atractiva para los consumidores.

Máquina de recogida de envases de TOMRA Reuse para vasos reutilizables en un mercado de Friburgo
Máquina de recogida de envases de TOMRA Reuse para vasos reutilizables en un mercado junto a la estación central de Friburgo (Alemania).
Máquina de recogida de envases de TOMRA Reuse empotrada en la pared en la estación central de Friburgo
Máquina de recogida de envases de TOMRA Reuse instalada de forma empotrada en la estación central de Friburgo.

3. Guiar la transición mediante estándares e infraestructuras compartidas

La proliferación de sistemas aislados y cerrados genera confusión y fatiga en el consumidor. Las administraciones públicas pueden fijar estándares de interoperabilidad y respaldar la instalación de redes compartidas de recogida e higienización, facilitando que todos los comercios utilicen una misma infraestructura eficiente en lugar de fragmentar el servicio.

Entre los principales ámbitos en los que se necesitan orientaciones políticas se incluyen:

  1. Infraestructura compartida en espacios públicos, especialmente en zonas densamente pobladas, donde los puntos de devolución con gran afluencia de público son esenciales para la comodidad.
  2. Cobertura mínima de puntos de devolución, para garantizar que los consumidores puedan devolver los envases con facilidad y en cualquier momento.
  3. Incentivos de devolución armonizados, como los importes del depósito o de las penalizaciones, para evitar confusiones y lograr altas tasas de devolución.
  4. Diseño, marcado y etiquetado de los envases, para que los usuarios puedan identificar fácilmente los envases reutilizables y entender cómo devolverlos.
  5. Funciones y responsabilidades claramente definidas para los municipios, los comercios, los operadores del sistema y los productores.
  6. Obligaciones de los comercios, incluido cuándo y cómo deben ofrecerse envases reutilizables.
  7. Obligaciones de los operadores del sistema, incluidas la trazabilidad, la presentación de informes, las normas de higienización y la transparencia sobre el rendimiento.
  8. Comunicación y educación de los usuarios, para ayudar a los consumidores a entender el sistema y adquirir nuevos hábitos.

Este papel de las políticas públicas está estrechamente relacionado con una de las principales lecciones de los sistemas de reutilización a escala urbana: la comodidad es decisiva. La experiencia de Aarhus demuestra que aumentar el número de puntos de recogida cerca de donde se venden los envases reutilizables es clave para que los usuarios adopten el sistema. Las políticas públicas pueden contribuir a ello dando acceso al espacio público, integrando los puntos de devolución en la planificación urbana y garantizando que la infraestructura compartida se considere parte de la infraestructura de economía circular de la ciudad.

De la obligación a la implementación: la importancia de la supervisión y las condiciones del sistema

La ambición normativa por sí sola no basta. La experiencia en diversos países europeos demuestra que imponer la obligación de ofrecer envases reutilizables sin facilitar las herramientas operativas ni supervisar su cumplimiento suele derivar en una adopción meramente testimonial. Para que las leyes transformen los hábitos urbanos, deben complementarse con infraestructuras accesibles y un control efectivo.

El ejemplo de Lisboa es especialmente relevante. La prohibición de los vasos de plástico de un solo uso que Lisboa aprobó en 2024 creó un claro impulso regulatorio a favor de un sistema de reutilización que cumpliera la normativa. Por su parte, el sistema CopoMais aporta la infraestructura operativa necesaria para que la reutilización resulte viable tanto para las empresas como para los consumidores. Sin embargo, la lección general es que las prohibiciones o restricciones deben ir acompañadas de un control adecuado de su cumplimiento y de una infraestructura de reutilización que funcione. De lo contrario, incluso las medidas políticas más ambiciosas pueden tener un impacto limitado.

El caso de Portugal también muestra la importancia de pasar de una ambición política general a unos requisitos sistemáticos de reutilización. En el marco de la aplicación del PPWR y del desarrollo de las políticas nacionales y locales, la obligación de ofrecer opciones de reutilización debe complementarse con obligaciones de presentación de informes, la integración en los regímenes de RAP, requisitos de rendimiento y el control de su cumplimiento por parte de las autoridades competentes.

Es ahí donde las políticas públicas pueden contribuir a que la reutilización no solo esté disponible en teoría, sino que se adopte realmente en la práctica.

La política de la UE marca el rumbo, pero se necesita actuar a nivel nacional y local

El Reglamento de la UE relativo a los envases y residuos de envases (PPWR) establece una importante hoja de ruta normativa para la reutilización, pero su éxito dependerá en gran medida de cómo se aplique a nivel nacional y local. Las normas de la UE pueden fijar objetivos, obligaciones y definiciones. Sin embargo, serán las ciudades y los gobiernos nacionales quienes tendrán que traducir estos requisitos en medidas concretas sobre concesión de permisos, control del cumplimiento, presentación de informes, acceso al espacio público, financiación, integración en los regímenes de RAP y obligaciones de las empresas.

Dinamarca es un ejemplo importante de cómo la experiencia operativa puede servir de base para el desarrollo de políticas nacionales. El proyecto piloto de Aarhus ha generado datos prácticos sobre las tasas de devolución, el comportamiento de los consumidores, la infraestructura de recogida, la higienización y la logística.

Esto apunta a una vía política más amplia: los proyectos piloto locales pueden demostrar la viabilidad de la reutilización, mientras que los marcos nacionales pueden ayudar a extenderla a mayor escala mediante requisitos armonizados, normas comunes y la planificación de infraestructuras.

En este sentido, una política de reutilización eficaz no debe entenderse como una medida aislada, sino como un paquete coherente de medidas que combine:

  1. Requisitos de rendimiento, para garantizar los beneficios medioambientales.
  2. Incentivos económicos y normativos, para impulsar la adopción.
  3. Infraestructuras y normas compartidas, para que la participación resulte cómoda y escalable.
  4. Seguimiento y control del cumplimiento, para garantizar que los sistemas den resultados en la práctica.
Máquina de recogida de envases CopoMais en Lisboa

Modelos financieros: hacer viable la reutilización

La sostenibilidad económica de un sistema urbano de reutilización depende de una distribución equilibrada de costes e ingresos. Aunque la inversión inicial en infraestructuras de recogida, plantas de higienización y plataformas digitales es necesaria, el reparto de costes a través de una red compartida permite alcanzar la rentabilidad operativa.

Principales costes operativos de un sistema urbano

  • Inversión en envases: adquisición del parque inicial de envases reutilizables de alta calidad y reposición de mermas.
  • Infraestructura de recogida: adquisición, instalación, mantenimiento y limpieza de las máquinas de recogida de envases automatizadas.
  • Transporte y logística: rutas de vaciado periódico de las máquinas y distribución de envases higienizados a los comercios.
  • Higienización industrial: lavado, desinfección, secado y control de calidad en instalaciones especializadas.
  • Plataforma digital: software para la gestión del depósito, compensación de depósitos (clearing), trazabilidad de los envases y prevención de fraudes.

El valor de una infraestructura compartida

Cuando cientos de comercios comparten la misma infraestructura de recogida y limpieza, los costes unitarios de higienización y transporte disminuyen notablemente gracias a las economías de escala. Esto convierte a los sistemas urbanos abiertos en la alternativa más competitiva y accesible para los negocios hosteleros.

Caso de estudio: Aarhus, Dinamarca — El sistema REUSEABLE

El ejemplo más consolidado y documentado de sistema urbano de envases reutilizables con recogida automatizada es el proyecto piloto REUSEABLE en Aarhus. Puesto en marcha en enero de 2024 como un proyecto conjunto de tres años entre el Ayuntamiento de Aarhus y TOMRA Reuse, el sistema se diseñó para atajar de raíz el problema de los residuos de comida para llevar en el centro de la ciudad.

Motivación: por qué Aarhus inició el proyecto piloto

Los estudios municipales revelaron que el 48 % de los residuos depositados en las papeleras públicas del centro de Aarhus correspondía a envases desechables de comida para llevar. Más de 58 establecimientos comerciales se unieron voluntariamente al programa para revertir esta situación mediante una solución circular y atractiva para los ciudadanos.

Componentes del sistema

El sistema REUSEABLE en Aarhus es una solución integral que comprende varios componentes interconectados:

Parque de envases reutilizables

El sistema cuenta con un parque estandarizado de envases compuesto por siete formatos de vasos y recipientes para bebidas frías y calientes. Cada envase lleva un código QR serializado único que permite la identificación individual, la activación del depósito y la trazabilidad integral en todo el sistema.

Comercios participantes

Entre 53 y 58 comercios del centro de Aarhus participan en el programa, incluidos establecimientos de hostelería, cafeterías, panaderías y locales de comida rápida. Los comercios abonan una cuota de circulación por envase para cubrir los costes de higienización y logística, eliminando la necesidad de gestionar el lavado en sus propios locales.

Infraestructura de recogida automatizada

TOMRA opera más de 25 puntos fijos de recogida automatizada en el centro urbano de Aarhus, complementados con entre 2 y 15 máquinas temporales adicionales durante eventos de la ciudad como la Aarhus Festuge. Las máquinas funcionan 24/7 y no requieren personal para la recepción de los envases.

Reembolso digital del depósito

Al devolver un envase, el consumidor acerca una tarjeta bancaria contactless o un dispositivo móvil inteligente a la máquina. El depósito (5 DKK por envase) se reembolsa de forma inmediata directamente a su cuenta bancaria. Los envases pueden introducirse individualmente o en pilas, y el sistema abona el depósito a las tarjetas correspondientes a cada vaso.

Centro de higienización centralizado

TOMRA opera una instalación industrial de higienización construida a medida en Ecopark (Aarhus). Los envases se lavan e higienizan según las normas de seguridad alimentaria más estrictas, se someten a control de calidad y se preparan para su redistribución. El proceso utiliza únicamente 0,5 decilitros de agua por vaso gracias a la recirculación eficiente.

Operación logística

Se utiliza un vehículo eléctrico para entregar los envases limpios y recoger los usados en las máquinas de recogida de envases automatizadas. La logística se optimiza diariamente en función de los pedidos entrantes y los niveles de llenado comunicados por los sensores de las máquinas.

Plataforma digital

El sistema gestionado abierto (OMS) de TOMRA Reuse proporciona el soporte digital: gestión del depósito, compensación financiera, seguimiento de la tasa de rotación y generación de informes de sostenibilidad para comercios y autoridades locales.

Sistema de pedidos en línea

Los comercios participantes solicitan envases reutilizables limpios a través de una práctica plataforma en línea. Los envases se entregan listos para su uso con los depósitos activados digitalmente, lo que garantiza una reposición rápida y sin complicaciones.

Resultados y aprendizajes del proyecto piloto REUSEABLE en Aarhus

Tras más de dos años de funcionamiento, el sistema REUSEABLE ha generado resultados impresionantes y valiosos aprendizajes operativos.

Métricas de rendimiento (a principios de 2026):

  • Más de 1,8 millones de vasos recogidos desde el inicio del proyecto
  • Ratio de devolución: 87 % el primer año (730.000 vasos), 89 % el segundo año (820.000 vasos)
  • Vasos individuales que han completado más de 40 rotaciones de reutilización
  • Más de 25 puntos de recogida automatizados en el centro de la ciudad
  • Aproximadamente entre 53 y 58 comercios participantes


Satisfacción del consumidor: En una encuesta a 1.039 residentes de Aarhus realizada por el Ayuntamiento junto con Epinion a finales de 2024, el 84 % de los usuarios declaró estar satisfecho o muy satisfecho con el sistema REUSEABLE. Resulta significativo que los niveles de satisfacción aumentaron conforme mayor era la frecuencia de uso del sistema, lo que demuestra que el esfuerzo de devolver el envase a un punto de recogida no supone un obstáculo para su adopción.

Aprendizajes clave:

  • La comodidad es el factor primordial de adopción: el aspecto más citado por quienes aún no usaban el sistema para animarse a probarlo fue la instalación de más máquinas de recogida cerca o en los propios locales donde se venden los vasos reutilizables.
  • Los ratios de devolución han crecido de forma sostenida: del 87 % inicial tras el primer año, el ratio ascendió al 89 % en el segundo año, y se prevé que alcance los niveles de los sistemas de depósito de botellas y latas consolidados a medida que aumente el volumen y se apliquen medidas a escala nacional.
  • La gestión de los picos de volumen es crucial: durante la Aarhus Festuge de 2025, el mayor festival cultural anual de la ciudad, se dispensaron más de 150.000 vasos en 10 días alcanzando un ratio de devolución del 95 %, lo que exigió una rigurosa planificación de la capacidad de higienización, plantilla y logística. Una combinación flexible de personal fijo, a tiempo parcial y temporal es esencial para absorber estas fluctuaciones.
  • La alianza municipal desbloquea la viabilidad comercial: la colaboración entre TOMRA Reuse y el Ayuntamiento de Aarhus ha sido identificada como un factor determinante del éxito. El respaldo municipal aporta legitimidad, facilita permisos en la vía pública y transforma positivamente la predisposición del sector hostelero.
  • La fase de prueba de concepto ha quedado atrás: como observó René Jørgensen, Field Site Manager de TOMRA Reuse en Aarhus: «Al principio, los visitantes veían esta experiencia fluida casi como ciencia ficción. Ahora vemos que los usuarios son expertos: saben lo que se requiere, conocen los puntos críticos y hacen preguntas muy específicas. Las ciudades están preparadas para tomar decisiones y avanzar.»
  • Impacto en las políticas públicas: el resultado más trascendente del piloto de Aarhus es su influencia en la legislación nacional. El Gobierno danés ha creado una secretaría (Norion) para el desarrollo de un sistema nacional de envases reutilizables para comida para llevar en Dinamarca, fundamentado en la experiencia y los datos generados por REUSEABLE.
  • Reconocimiento europeo: el sistema REUSEABLE fue galardonado con el European Reusable Award. Simon Rossau, director de proyectos de sistemas de envases circulares del Ayuntamiento de Aarhus, destacó: «TOMRA ha sido una parte absolutamente integral en el desarrollo y la gestión de este sistema... Es crucial contar con esta colaboración público-privada para desarrollar modelos circulares. No se puede hacer lo uno sin lo otro.»

Vídeo: The Story of Stuff — Cómo Aarhus construyó un sistema de vasos reutilizables en toda la ciudad

Para una introducción visual sobre la importancia de los sistemas de vasos reutilizables y su funcionamiento, vea este breve vídeo de The Story of Stuff Project.
Vídeo: The Story of Stuff — Cómo Aarhus construyó un sistema de vasos reutilizables en toda la ciudad

Ampliación del modelo: CopoMais en Lisboa

Aprovechando la experiencia adquirida en Aarhus, TOMRA Reuse ha desplegado un segundo sistema a escala urbana: CopoMais en Lisboa (Portugal). Lanzado en noviembre de 2025, CopoMais es una iniciativa conjunta del Ayuntamiento de Lisboa, la Asociación Portuguesa de Hotelería, Restauración y Similares (AHRESP) y TOMRA.

El contexto de Lisboa es diferente al de Aarhus: la ciudad atrae a más de 8 millones de turistas al año, además de sus más de dos millones de residentes metropolitanos, y el distrito de Bairro Alto es una de las zonas de ocio nocturno más concurridas de Europa. La ciudad aprobó una prohibición pionera de vasos de plástico de un solo uso en mayo de 2024, lo que supuso un impulso normativo decisivo para un sistema de reutilización conforme a la ley.

Vasos reutilizables CopoMais en Lisboa

Los vasos CopoMais tienen un depósito reembolsable de 0,50 €, y el sistema está ampliando progresivamente su red de máquinas de recogida de envases automáticas por todo el centro histórico de la ciudad. Para finales del verano de 2026, está previsto que el sistema cuente con al menos 17 máquinas de recogida públicas repartidas por Bairro Alto, Bica, Cais do Sodré y Santos.

Como explicó João Jalé, Senior Manager de TOMRA Reuse en Portugal: «Con CopoMais, nos enorgullece introducir, junto a nuestros socios, un sistema innovador y eficaz para gestionar el uso de vasos reutilizables a escala para los ciudadanos y visitantes de Lisboa. Este sistema permite al sector de la hostelería cumplir los requisitos normativos de Lisboa sobre el uso de vasos reutilizables, al tiempo que reduce costes y aporta importantes beneficios medioambientales.»

Conclusiones clave: qué hace que un sistema urbano de reutilización tenga éxito

A partir de los marcos teóricos, la experiencia operativa y los casos de estudio analizados en este artículo, surgen cuatro conclusiones fundamentales sobre lo necesario para construir un sistema urbano de envases reutilizables para comida para llevar exitoso:

1. Debe ser cómodo para el consumidor

La comodidad del consumidor es el factor determinante más importante para la adopción y el uso continuado. Esto significa una densidad adecuada de puntos de recogida en zonas de paso frecuente, un proceso de devolución sencillo e intuitivo, disponibilidad 24/7 y un mecanismo de reembolso del depósito rápido y sin fricciones. La experiencia de Aarhus lo confirma: los residentes señalaron la instalación de más máquinas de recogida de envases como el principal factor para incentivar el uso, y la satisfacción aumentó con la frecuencia de utilización, demostrando que la comodidad consolida el hábito.

2. Debe ser neutral en costes o ventajoso para los comercios participantes

Para que los negocios de hostelería adopten un sistema de reutilización a gran escala, la ecuación económica debe ser viable. Esto significa que el coste de participar en el sistema —adquirir envases reutilizables y gestionar los depósitos— debe ser equiparable o inferior al coste de comprar y desechar alternativas de un solo uso. Los sistemas que imponen cargas financieras u operativas excesivas a los comercios individuales tendrán dificultades para alcanzar la adopción masiva necesaria.

3. Debe apoyarse en una infraestructura compartida de puntos de recogida e higienización centralizada

Una infraestructura abierta y compartida es la clave de la escalabilidad y la eficiencia. Cuando múltiples negocios participan en una red común de puntos de recogida y en un centro de higienización centralizado, los costes se distribuyen, la experiencia del consumidor es fluida (comprar en cualquier lugar, devolver en cualquier punto) y los estándares de higiene y calidad se mantienen de forma homogénea a nivel profesional. Los sistemas basados en que cada comercio gestione su propia recogida y limpieza presentan limitaciones insalvables de consistencia de calidad, comodidad para el cliente y capacidad de escala.

4. Requiere compromiso y respaldo activo del gobierno municipal y de los actores clave

Un sistema de reutilización urbano no puede prosperar únicamente como iniciativa privada. Requiere un ecosistema favorable que incluya:

  • Compromiso municipal: los ayuntamientos deben respaldar activamente el sistema mediante políticas públicas, concesión de licencias en la vía pública, supervisión y comunicación. La tecnología ya está desarrollada; el reto radica en la voluntad política, la articulación financiera y la incorporación del tejido comercial.
  • Un marco regulatorio de apoyo: normativas como la PPWR a nivel de la UE, o la prohibición municipal de Lisboa de los vasos desechables, crean las condiciones para que los sistemas de reutilización sean no solo atractivos, sino necesarios. Una política eficaz debe contemplar: requisitos de rendimiento para garantizar beneficios ambientales; incentivos económicos y normativos para estimular la adopción; infraestructura y estándares compartidos para facilitar la participación; y mecanismos de seguimiento y control para asegurar el cumplimiento efectivo.
  • Un mecanismo de financiación viable: el sistema debe ser económicamente sostenible mediante la combinación de cuotas por servicio, gestión del depósito y, cuando proceda, coinversión pública o incentivos normativos.
  • Implicación del sector hostelero: la participación activa de cafeterías, restaurantes, bares y cadenas de comida rápida es indispensable. El respaldo institucional cambia radicalmente la dinámica para las empresas, transformando la decisión de un mero cálculo contable en un compromiso cívico de ciudad.

Mirando al futuro: de piloto a gran escala

La cuestión ya no es si los sistemas urbanos de reutilización pueden funcionar. La evidencia de Aarhus, Lisboa, Copenhague y otras ciudades europeas demuestra con claridad que son plenamente viables. El reto actual reside en pasar de implementaciones aisladas por ciudad a una infraestructura de reutilización interurbana y escalable, respaldada por la normativa armonizada de la UE, modelos operativos contrastados y una demanda creciente de consumidores y empresas.

Como resumió Geir Sæther, responsable de TOMRA Reuse: «Aarhus es un escaparate esencial de un sistema urbano de envases reutilizables para comida para llevar a escala. Nuestra ambición es hacer que la reutilización sea cómoda, eficiente y transparente, de modo que constituya una alternativa fiable y sostenible frente a los envases desechables.»

Con la PPWR marcando una hoja de ruta regulatoria clara, con Dinamarca desarrollando un mandato nacional de reutilización informado por la experiencia de Aarhus y con ciudades desde Ámsterdam hasta Bruselas explorando activamente su implementación, la era de la reutilización urbana ya no es una promesa futura: es una realidad en marcha.